Bessudo, el aprendiz
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Bessudo,
el aprendiz
Llega a la televisión colombiana El aprendiz, el reality en el
que Donald Trump hizo famosa la sentencia: "¡Está despedido!".
Y en Colombia el encargado de esta tarea será Jean Claude Bessudo.
Perfil de un empresario exquisito.
Por Pilar Castaño
Fotografía: Mauricio Ánjel
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En
1969 un señor de aspecto humilde, de zapatos rotos y cuello raído,
que sólo se identificó como “El señor López”,
se presentó en la única oficina de Aviatur en la Calle 19
de Bogotá, y pidió que le cotizaran para el sábado
siguiente un viaje con 37 paradas en distintas ciudades del mundo. Jean
Claude Bessudo, que tenía unos veinte empleados para atender a todo
el país y con los mínimos recursos tecnológicos de
la época, ordenó que se le organizara el viaje al señor
López. Una vez listo el paquete con las 37 paradas, se produjo la
liquidación de uno de los tiquetes más costosos que ha vendido
Aviatur hasta hoy. El señor López se presentó en la
agencia de viajes con una bolsa de papel que contenía, uno sobre
otro, los 36.000 dólares que costaba el tiquete.
Desde sus comienzos, Jean Claude Bessudo ha creído en los demás
y es consecuente con el lema que se impuso: atender a todo el mundo, contestar
todas las llamadas y nunca dejar algo pendiente. Cuando algún desconocido
lo llama por teléfono y Jean Claude está ocupado, su asistente
dice: “El señor Bessudo se encuentra en una junta. ¿Usted
quiere que lo interrumpa?”. |
Antes de
la invasión de las agendas electrónicas, Cielo, su asistente
personal, guardaba celosamente un archivo de servilletas de papel que contenían
los apuntes escritos durante sus compromisos sociales.
En otra ocasión, hace poco tiempo, un ejecutivo de una empresa multinacional
compró un tiquete en Aviatur para viajar a Quito al día siguiente
a las 11 y 30 de la mañana. Al llegar cumplidamente al aeropuerto
Eldorado de Bogotá se enteró de que el vuelo había
salido dos horas antes. Tomó su celular, habló con el presidente
de Aviatur y le comentó que ese error le haría perder una
cita con el ministro de Agricultura ecuatoriano en Quito. Jean Claude Bessudo
averiguó que en ese día la aerolínea ecuatoriana cambió
de horario sin previo aviso, y sin dudarlo alquiló el jet Westwind
de Helicol para que el impresionado pasajero llegara a su cita en Quito
y estuviera de vuelta en Bogotá en esa misma noche.
Para Jean Claude, ningún problema es insoluble, y su obsesión
por el cumplimiento le ha dado el carácter de eficiencia y eficacia
que distingue a Aviatur desde hace 38 años.
Ésta es la historia de un hombre que como extranjero ha logrado más
posición y poder que muchos colombianos, y al que el presidente César
Gaviria al otorgarle la nacionalidad colombiana reconoció como “El
más francés de los colombianos y el más colombiano
de los franceses”. |
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Bessudo nació
en Niza el 23 de septiembre de 1947. Después de la muerte de su padre
llegó de México a Bogotá cuando tenía trece
años y entró a estudiar en el Liceo Francés. Allí
conoció a su amigo Felipe López, hoy presidente del Grupo
Semana, quien recuerda su inconfundible acento y su gran sentido de la amistad.
Caminaban en silencio por la Carrera Séptima hasta el Edificio Antares
en la Plaza de Toros cuando no habían cumplido los catorce y no había
ni plata ni mejor plan que esa caminata. Sus tíos Víctor y
Anita fueron sus tutores, y así lo conoció también
Yvonne Nicholls cuando él era un muchacho que visitaba diariamente
a su futuro mentor.
Se graduó del Liceo Francés y cursó seis meses de Ingeniería
Civil en la Universidad de los Andes al lado de César Gaviria y Carlos
Caballero Argáez. De ahí fue a Nueva York y trabajó
tres meses como mesero en Le Manoir, un elegante restaurante francés
situado en la Calle 54 entre Madison y Park. A los 17 años llegó
a la Universidad Libre de Bruselas a estudiar matemáticas, y vivía
de los giros que su tío le enviaba a través del Icetex y de
lo que le pagaban en la Academia de Bellas Artes por posar desnudo ante
los estudiantes de escultura.
En ese mismo año, 1967, timbró en su apartamento una jovencita
de pelo rubio y grandes ojos azules, con minifalda al estilo twiggy, que
según dijo se había equivocado de día, de piso y de
apartamento, cuando un guapo joven en toalla la invitó a seguir desde
ese momento a compartir su vida, hasta el día de hoy: la joven belga
Danielle Lion.
Cuando se casaron a los seis meses en París, inmediatamente su tío
suspendió los giros y eso le complicó la permanencia en Europa.
Antes de llegar a Bogotá ingresaron como docentes en el Liceo Francés,
pero sólo Danielle hizo parte de los temibles profesores, pues la
tía Anita, que acababa de enviudar, no se arriesgó a perder
a su sobrino y le propuso trabajar con ella. |
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La tía
Anita y su joven sobrino quedaron al frente de lo que ya prometía
ser una gran empresa. Así fue como el recién casado empezó
a ser “el aprendiz” de su tía desde lo más primario
hasta el día en que ella murió luego de padecer de cáncer.
En ese momento Jean Claude, ya padre de Sandra, su primogénita, y
esperando a Anne, su segunda hija, asumió la dirección de
lo que hoy es una de las más grandes agencias de turismo de Latinoamérica,
con más de 2.100 empleados directos.
Hoy, cuando el Canal Caracol ha decidido hacer para los colombianos la versión
de “El aprendiz” del multimillonario Donald Trump, llamó
a Jean Claude Bessudo de protagonista. Fue un “cabezazo” del presidente
del Canal, Paulo Laserna, pues nadie como Bessudo ha vivido en carne propia
la vida del aprendiz, pero al mismo tiempo nadie más diametralmente
distinto del tycoon neoyorquino que nuestro francés de padre turco
nacido en Estambul y de pasaporte checo y madre francesa muy sofisticada.
Para Jean Claude, la única ciencia de su éxito consiste en
no tener nada que hacer, para así poder ocupar su tiempo en lo que
se presente, que por lo general es importante y necesita de su entera atención.
Por eso nunca hay un solo papel ni un asunto pendiente en su escritorio.
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Para
amigos suyos como el presidente Gaviria, “El programa de Caracol no
se lo va a perder nadie porque Bessudo no va a seguir ningún libreto,
va a hacer lo que ha hecho siempre, o sea lo que se le da la gana. Es difícil
que a estas alturas aprenda algo. No he conocido a alguien más auténtico
y transparente. Jean Claude se ha caracterizado siempre por ser franco y
decir siempre lo que piensa”.
Monseñor Huertas, otro de sus inseparables —cabe anotar que
Jean Claude Bessudo es judío de religión y adora a sus amigos
de la colonia pero vive al lado de monseñor y tiene grandes amigos
católicos—, sostiene que Bessudo tiene los valores invertidos
respecto del resto de los ejecutivos del país, pues le da importancia
a lo que los demás consideran frívolo e irrelevante; tiene
una obsesión por las cosas que no merecen la pena; es generoso con
su tiempo para las demás personas; nada en este momento de su vida
le representa el dinero; y nada lo asombra, pero adora los chismes y a las
señoras chismosas. Efectivamente a Jean Claude le fascinan todas
las señoras chismosas, ¡las más chismosas! Ellas son:...
(no me permitió publicar la lista).
Al hablar sobre Jean Claude Bessudo con su familia –su mujer Danielle,
su hijo Samy o sus hijas– se llega a la conclusión de que es
un hombre fuera de serie que siempre tiene a su familia a su alrededor;
que es justo, divertido e inteligente y que se vuelve loco con sus perros,
en especial con Choco, su pastor alemán; que lo único que
no tolera es la irresponsabilidad, la mentira, el engaño y faltar
a un compromiso de trabajo.
(Norberto Carrasco, su gerente general, es la viva imagen de lo que debe
llegar a ser un aprendiz. Empezó hace 32 años como mensajero
y ha subido escalón por escalón hasta dirigir hoy, como gerente
general, la empresa Aviatur y todas sus filiales, tal vez la empresa de
servicios más grande del país. Norberto afirma que en Aviatur
a la gente no se la despide a menos que robe o mienta y que cuando surgen
las vacantes, se promocionan para ejercer nuevos y mejores cargos. Pero
además los jubilados que lo deseen, pueden seguir aportando su bagaje
y experiencia a la empresa. La gran lección que ha recibido de Jean
Claude, con quien empieza el día con una llamada telefónica
antes de las seis de la mañana, es que nunca debe quedar nada pendiente).
Como se puede apreciar, los directivos del Canal Caracol no habrían
podido encontrar un mejor ejemplo de aprendiz: un hombre cálido y
humano, un ejecutivo eficiente y talentoso, un empresario que hace 38 años
tomó las riendas de una empresa que vendía en doce meses lo
que hoy factura en un solo día. De aprendiz a profesor.
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LOS 7 MANDAMIENTOS DE
JEAN CLAUDE BESSUDO
1. Lo que no tiene solución, deja de ser un problema.
2. Lo que se resuelve con dinero (siempre y cuando sea con ética),
no es un problema.
3. Los gerentes no deben trabajar; deben verificar el trabajo de los demás.
4. Delegar sin verificar es abdicar.
5. En épocas de crisis hay que crear fábricas de pañuelos
para los que lloran.
6. No se preocupe: ¡ocúpese!
7. ¡Sea transparente! Lo único confidencial en nuestra empresa
es la hora de salida de algunos vuelos.
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