Cuando comienza el año es importante mirar cuál fue el balance del 2009 y qué esperar del 2010. El año que terminó fue difícil para la economía mundial y muy bueno para las inversiones. Posiblemente el 2010 será un poco mejor para la economía y no tan bueno para los activos financieros. Sin embargo, en vista de que las economías emergentes salieron de la recesión más fuertes de lo esperado, estarán en la mira de los inversionistas para el 2010.
Desde mediados de 2009 la economía mundial empezó a reaccionar de una de las peores crisis de las últimas décadas, aunque de forma desigual entre los países. Mientras que la economía de los Estados Unidos muestra señales de recuperación, algunos países de Europa generan presiones a la sostenibilidad de la Unión (caso Grecia), las economías emergentes como China e India se perfilan como los grandes demandantes de insumos de bienes básicos de las economías latinoamericanas. En los Estados Unidos, gracias a las medidas extraordinarias y al fuerte recorte de tasas de interés, el ritmo de destrucción de empleo empezó a ser menor, algunas industrias prendieron las máquinas, y los consumidores empezaron a confiar en que lo más grave de la crisis había quedado atrás. Sin embargo se debe tener en cuenta que la economía norteamericana se está reinventando después de esta crisis única en la historia y que las señales de recuperación son aún poco vigorosas comparadas con los períodos que sucedieron a recesiones anteriores.
Hoy, principalmente el deterioro del empleo de los Estados Unidos obliga a las autoridades monetarias a mantener las ayudas para estimular la economía. Lo anterior podría generar un impulso adicional en el mercado accionario debido a las señales de recuperación y al menor costo del endeudamiento. No obstante, esta situación podría prolongarse hasta finales del primer trimestre, cuando probablemente la “fiesta” estará por terminar y algunos desbalances serán evidentes. El amplio gasto fiscal y la política fiscal laxa no son sostenibles a largo plazo, y pueden traducirse en aumentos de impuestos e incrementos de tasas de interés.
En el 2010 esperamos que el proceso de recuperación continúe y que el mundo crezca. Según el Fondo Monetario Internacional, después que el Producto Interno Bruto (PIB) registre posiblemente una variación de -1 por ciento en 2009, el mundo podría crecer cerca de 3 por ciento en 2010, liderado principalmente por las economías emergentes que crecerían un 5,1 por ciento, entre ellas China con un crecimiento de 9 por ciento. Europa seguirá rezagada y no está dentro de nuestras principales recomendaciones para 2010. Desde nuestro punto de vista, Colombia podría crecer 3,5 por ciento en 2010 principalmente por la minería, la construcción y en menor medida por los establecimientos de crédito, y por una leve recuperación de la industria y el comercio.
Es posible que la recuperación mundial no genere presiones inflacionarias que obliguen a las autoridades monetarias de las economías desarrolladas (Estados Unidos, Europa, Japón, entre otras) a cambiar drásticamente las tasas de interés debido en parte a los excesos de capacidad (desempleo) generados durante la crisis y al bajo costo del capital. Sin embargo es posible que los precios en las economías emergentes suban más rápido de lo previsto, por la mayor demanda de bienes básicos y de activos financieros y por el fenómeno climático. Así, aunque la mayoría de los bancos centrales de las economías de Latinoamérica son seguidores de las decisiones de tasas de interés de los Estados Unidos, podrían iniciar políticas restrictivas ligeramente antes, lo que a su vez generaría un atractivo para los capitales de economías desarrolladas en búsqueda de mayores rentabilidades.
En 2009, el buen desempeño de los activos financieros del mundo anticipa en parte un mejor comportamiento de la economía mundial en 2010. Lo anterior vendrá tal vez acompañado de generación de empleo y reactivación del comercio y de algunos sectores vinculados a los bienes básicos. Por ejemplo, en los mercados globales la apreciación fue de 30 por ciento en promedio en los precios de las acciones, y en Colombia las valorizaciones de los activos financieros permitió que la mayoría de los inversionistas ganara en 2009. En promedio, según el Índice General de la Bolsa de Colombia (IGBC) y el Índice de Deuda Pública (IDP), la valorización de las acciones en el país fue de 53 por ciento y la de la deuda pública interna de 20 por ciento aproximadamente. Por su parte las inversiones en dólares no fueron las más atractivas en razón de que el dólar se depreció cerca de 10 por ciento frente al peso colombiano.
Recomendaciones
No esperar altas rentabilidades. Es importante que los inversionistas sean conscientes de que los rendimientos extraordinarios registrados en 2009 posiblemente no se repetirán y que tendrán que acostumbrarse a rendimientos más conservadores. El nuevo orden para la mayoría de las economías desarrolladas consiste en que los gobiernos son “todopoderosos”. Hoy en día debido a la crisis, estos tienen participación en la industria automotriz, las entidades financieras, el sector inmobiliario, y adicionalmente han tenido que suplir lo que los privados no están comprando en el mercado de activos financieros. Ese nuevo orden, en el que habrá mayores restricciones y controles, entraña menores valorizaciones a mediano y a largo plazos, probablemente lejos de los máximos registrados en 2007.
Volver a lo básico. Hoy, después de varios meses de crisis y de comenzar a observar señales de recuperación, la recomendación para los inversionistas es volver a lo básico. No se debe olvidar que gran parte de la crisis se originó en los Estados Unidos por excesos tanto de banqueros como de inversionistas, en un ambiente de poca regulación. En los años anteriores se registraron excesos de confianza, se crearon estructuras de inversión complejas, y todo en medio de un mercado poco
regulado y vigilado.
Bajar la exposición en renta variable. Una de las primeras decisiones de inversión es asignar el monto o porcentaje para renta fija y renta variable. Los activos de renta fija son títulos de patrimonio público o privado cuyo rendimiento es relativamente estable, mientras que la renta variable la constituyen activos financieros, principalmente acciones. El inversionista debe tomar esta primera decisión de inversión según su perfil de riesgo. Adicionalmente la coyuntura económica afectará la decisión de inversión.ç En la actual coyuntura se recomienda tener una mayor exposición en renta fija y disminuir la participación en acciones.
Inversiones en el exterior Bienes básicos
Nuestra recomendación para las inversiones del exterior son los activos financieros con estructuras sencillas, transparentes y en lo posible con alta liquidez (volver a lo básico). Aunque según el semanario The Economist la demanda global de petróleo podría crecer sólo el 1 por ciento en 2010 por el rezago de crecimiento, el precio promedio del barril puede estar cerca de 75 dólares, superior a lo registrado en 2009 (62 dólares). Así, quizás los activos energéticos alternativos al petróleo registren también incrementos.
En la actual coyuntura se recomienda tener una mayor exposición en renta fija y disminuir la participación en acciones.
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