| |
Cultura
|
|
| |
El carnaval de las ideas
|
|
|
| |
|
|
| |
Con el auspicio de la Fundación La Cueva, cada año se celebra en Barranquilla el Carnaval de las Artes que reúne a notables artistas y creadores de Colombia y el mundo. Entrevista exclusiva con el fundador y organizador de este Carnaval, el escritor y periodista Heriberto Fiorillo.
|
|
|
| |
|
|
| |
|
|
| |
|
|
| |
|
|
| |
El Carnaval de Barranquilla se estaba convirtiendo en una suma de espectáculos que a la vez iba perdiendo su espíritu provocador y transgresor. La considerada la mejor fiesta del país, nuestra máxima celebración pagana, estuvo próxima a perder en creatividad lo que ganaba en organización.
Para evitarlo, la Fundación La Cueva y su director, el escritor y periodista barranquillero Heriberto Fiorillo, decidieron crear una fiesta cultural previa al Carnaval que impulsara todas las expresiones de la imaginación. Con esta idea nació el Carnaval de las Artes de Barranquilla, el certamen intelectual y de la rumba en el que se encuentran personajes de reconocimiento mundial y extremos intelectuales y artísticos como Jon Lee Anderson, periodista norteamericano experto en conflictos bélicos, con la Tongolele, la más erótica bailarina de México.
Se trata de un certamen que según Fiorillo busca reunir a destacados creadores de Colombia y del extranjero para intercambiar ideas y experiencias sobre métodos y procesos de creación en materia de música, cine, periodismo, literatura, baile y humor.
Ya se han celebrado tres ediciones con absoluto éxito, entre otras razones porque ha tenido invitados polémicos como el escritor Fernando Vallejo, reconocidos humoristas como Roberto Fontanarrosa o deseadas divas como la actriz holandesa Emanuelle o la colombiana Amparo Grisales.
La cuarta edición se llevará a cabo del 27 al 31 del presente mes en el Teatro Amira de la Rosa de Barranquilla, con entradas a precios simbólicos para cada sesión. En esta oportunidad habrá protagonistas de visiones opuestas, populares o intelectuales, literarias o periodísticas, fotográficas o pictóricas. Algunos de ellos son Caterina Varzi, psicoanalista italiana, abogada y exitosa actriz de películas eróticas, y Hans Christoph Buch, filósofo y escritor alemán. Tinto Brass, director de cine sensual italiano, y Laura Restrepo, una de las novelistas preferidas por las colombianas. Lena Burke, escultural cantante y actriz cubana, y William Ospina, el intelectual tolimense ganador del Premio Rómulo Gallegos. Paco Ibáñez, cantautor español, y Alfredo Gutiérrez, nacido en Sucre y rey del Festival de la Leyenda Vallenata. Johnny Ventura, músico dominicano, y Daniel Mestre, nacido en Valledupar y actual Rey Infantil del Festival de la Leyenda Vallenata. Celso Piña, artista musical mexicano, y el grupo Mini Swing Latino, campeones del Mundial de la Salsa organizado en Cali en 2009.
Con el propósito de inculcar un sentido futurista, el Carnaval ha pensado en el público infantil, para el cual tendrá un espacio de reflexión y entretenimiento que se titula ¡Fantástico 2010! Incluye presentaciones de artistas promesas que ya son una realidad en la cultura nacional, y de espectáculos de calidad artística. La lista la integran grupos folclóricos, el Circo Para Todos, títeres para niños, el grupo Los Niños de la Salsa, y Jorge y su Patota, entre otros. Sobre esto, Fiorillo comentó que “cuando veo cómo los niños responden, me parece que estamos logrando lo que queremos¨
Para qué otro carnaval
La edición de febrero de 2001 de la revista Diners publicó el texto La larga pena del Sátiro Alado, de Heriberto Fiorillo, en el cual explica el significado de todo carnaval: “Es una suspensión de la realidad. Que lo que es norma durante un año, deje de serlo en esos pocos días. Que así sea por un instante, que el ser humano pueda olvidarse de aquello que lo acosa en la cotidianidad: el alza del transporte, la ‘pesca milagrosa’, los celos, la guerra, el IVA, los compromisos de la norma, todo eso que imposibilita su libertad de ser y de inventarse”.
En este sentido, la fiesta de las artes es un aporte definitivo que le da un nuevo aliento al gran Carnaval de Barranquilla. Ambas celebraciones están aunadas en un mismo ciclo: mediante foros, conciertos, exposiciones y conferencias, el Carnaval de las Artes adoba el sentir intelectual y artístico de las personas y las prepara para que vivan a plenitud el Carnaval de Barranquilla. De allí que el enorme esfuerzo hecho por Heriberto Fiorillo sea tan valioso para la cultura colombiana. Como director de la Fundación La Cueva ha realizado una febril actividad para promover el arte y el intelecto de Barranquilla y de Colombia y otros países. El Carnaval de las Artes es la fiesta de las ideas al servicio del goce intelectual. En una breve entrevista para Diners, Heriberto Fiorillo resumió el espíritu de este singular festival artístico:
¿Se puede decir que ya “pegó” el Carnaval de las Artes de Barranquilla?
Ésta es la cuarta edición. Se puede decir que ya pegó como evento, pero habrá pegado como filosofía cuando las nuevas generaciones de barranquilleros invadan el Carnaval de su ciudad con originales y asombrosas propuestas de comparsas y disfraces.
¿Por qué y cómo se le ocurrió un Carnaval de las Artes como abreboca del carnaval de mayor rumba y más pagano y de mayor profundidad antropológica de Colombia?
Conscientes de que tenemos la mejor fiesta popular del país, nos dimos cuenta de que perdía en creatividad lo que ganaba en organización. Se fue ablandando en su espíritu provocador y transgresional y se convirtió en una suma de espectáculos. Entonces le dimos un sentido que le recuerda su razón de ser, que lo confronta con él mismo, con la necesidad de pensarse, de recuperar su idiosincrasia. No sólo es importante el legado folclórico, lo tradicional. Lo que nos muestre mañana resulta vital.
¿Cómo encajan en este Carnaval de las Artes la expresión de la cultura popular y la de gran altura intelectual?
Conviven sin temores, como en la vida real. Pero lo hacen entre espejos, viéndose, enterándose cómo son y cómo los demás creen que son. De eso trata la reflexión. Un juego inacabable de metáforas.
¿Cómo funciona en un mismo Carnaval, por ejemplo, la Tongolele y un poeta antillano o un escritor famoso?
Cada uno reflexiona sobre su arte, lo muestra y alimenta con sus certezas e incertidumbres, la curiosidad y la sabiduría en el buen espectador que puede aplicarlo a su vida, canibalizarlo a su manera en su actividad y su universo, usarlo al antojo de su imaginación.
Si Álvaro Cepeda y Alejandro Obregón estuvieran vivos, ¿se divertirían de lo lindo en este Carnaval?
Primero me habrían preguntado si estaba loco, y al comprobarlo hubieran puesto su propia locura al servicio de esta causa colectiva.
¿Y qué ha dicho Gabo de este Carnaval de la que es su ciudad donde realmente empezó su trabajo como escritor?
Cien años de soledad y El otoño del patriarca son, de alguna manera, un carnaval de los sentidos. Nunca se lo he preguntado, pero estoy seguro de que, como nosotros, está interesado en que el carnaval sea cada vez más carnaval y menos feria de desfiles. Antes que estimular al turista a venir, debemos fortalecer la gran capacidad creativa de la tribu.
¿Cómo reacciona el público de Barranquilla, amante del fútbol y la rumba, ante este Carnaval cultural?
Digamos con el pueblo: “Cuando es a bailá, es a bailá, y cuando es a pensá, es a pensá”. Por eso el Carnaval de las Artes se desarrolla dos semanas antes del carnaval barranquillero. Después de eso, nadie quiere reflexionar. Nadie: tampoco nosotros.
Después de estos años de experiencia, ¿cómo define el Carnaval de las Artes de 2010?
Definirlo sería quitarle su esencia de permanente transformación. Una de sus observaciones al Carnaval en general resulta diáfana: somos lo mismo, pero cambiamos siempre. Folclórico y todo, clásico y tradicional en parte, el carnaval debe mostrar cosas nuevas siempre. Se transforma, propone nuevos bailes, nuevas burlas. Hay que estar ahí para enterarse.
Del arte popular, ¿qué es lo más destacado de la dimensión intelectual que ofrece?
Ustedes lo dirán, viendo la programación. La combinación Paco Ibáñez-Celso Piña me conmueve.
¿Es La Cueva el ombligo de este Carnaval?
Es de La Cueva de donde surge, después de descifrar las propuestas de miles de creadores.
¿Cómo empata el Carnaval de las Artes con el Carnaval de Barranquilla?
Facilito. Los muchachos del Carnaval del Arte quedan aceitados para lanzar sus ideas y muñecos a la multitud. Su universo se expande y juegan sus hipótesis.
Y en este año, ¿usted de qué se va a disfrazar?
Como decía Séneca: al ponerse el disfraz, uno se lo quita. Me tocará ponerme dos. O varios, como una matriuska. |
|
|
| |
|
|
| |
|
|
|