Contenido
 
 
Home » Contenido » Especial
 
Especial
 
  El impacto económico
 
     
 
El calentamiento global tiene grandes repercusiones en las finanzas de los países ricos y de los países pobres. Para algunos puede ser un buen negocio. Claves.

   
     
 
 
     
 

impactoeconomico.jpg87

Para Colombia el tema [del calentamiento global] es particularmente significativo. Por una parte el encarecimiento, mediante impuestos, de los combustibles convencionales de carbón y petróleo, afectaría drásticamente la balanza de pagos y sustancialmente la exportación de carbón. Por el contrario, dicho impuesto puede traer un efecto positivo al hacer viables las explotaciones forestales con el objetivo de captar el CO2 atmosférico y vender este efecto de sumidero a las empresas que lo requieren para cumplir las normas derivadas del Protocolo de Kyoto. […]

las medidas que se adopten ahora para disminuir un daño futuro tienen un costo económico presente que se debe analizar contra un beneficio (disminución de los efectos negativos del calentamiento atmosférico) en el futuro distante: cien, doscientos o trescientos años. En términos simples, las posiciones extremas del debate sobre los costos actuales contra los beneficios futuros son: No somos dueños de los recursos naturales, solamente tenemos el derecho de administrarlos para quienes nos sucederán.

Las inversiones que se realicen ahora, aun a costa de afectar el medio ambiente, mejorarán el nivel de vida y de desarrollo de las generaciones futuras. El acumulado de infraestructura, servicios y conocimientos que se les legueles permitirá resolver, con mayor acervo de ciencia y tecnología, los problemas que hereden.

Para una economía como la colombiana el tema es de gran impacto, pues somos productores de carbón, y hemos sido y se espera que en el futuro seamos exportadores de fuel-oil y petróleo. Un impuesto grande al carbón y al petróleo modificaría los patrones de consumo (mayor uso del gas natural y de energía nuclear) y afectaría negativamente el valor de nuestros recursos naturales. Por el contrario, un elevado costo a la emisiones de CO2 permitiría que los subsidios a las nuevas explotaciones forestales aumentasen, haciéndolas más atractivas, y como se mencionó, Colombia por su posición geográfica y su extensión en las planicies de la Orinoquia tiene potencial para ser un importante sumidero de CO2. Debe recordarse que una explotación forestal sólo es sumidero del anhídrido carbónico en su período de crecimiento.

Los derechos de emisión
El Protocolo de Kyoto sienta las bases para la formación de un mercado de derechos de emisión. Una empresa, una central térmica o un país pueden obtener un derecho a emitir CO2 si ha negociado ese derecho con un proyecto de sumidero. Un proyecto de reforestación que atrape un cierto número de toneladas de anhídrido carbónico puede “vender” esas emisiones negativas a un proyecto para el cual esta opción sea menos costosa que renunciar a él o realizar inversiones para ajustar el grado de emisión. Es igualmente posible para un proyecto de generación eléctrica usar energía renovable, como la eólica o la solar, y vender su “no emisión”, como el caso del sistema de generación que Empresas Públicas de Medellín promovió en La Guajira [el Parque Eólico Jepírachi, en el Resguardo Indígena Wayúu de la Media y Alta Guajira].

En la actualidad los mercados, aunque no suficientemente desarrollados, muestran gran dinamismo y crecimiento. El Banco Mundial estima que en el año 2005 se vendieron 2.700 millones de dólares de derechos de emisión, que representan transacciones por 374 millones de toneladas de CO2 (equivalentes a 102 toneladas de carbón). En Chicago se creó la Bolsa de Derecho de Emisión (Chicago Climate Exchange CCX), de transacciones mensuales de 500.000 toneladas/área en los años 2004-2005. Se está pasando a dos y tres millones de toneladas mensuales en 2006 (The Economist, agosto de 2006). En la actualidad sólo un bajo porcentaje del precio pagado por el emisor llega al “sumidero”. A medida que se desarrollen los mercados, esta situación mejorará.

En el caso de Colombia, El Tiempo se refiere a este mercado el 11 de marzo de 2007: Cerca de quince empresas nacionales esperan ganar, entre 2008 y 2012, cerca de 500 millones de dólares anuales mediante la reducción de emisiones de gases contaminantes, y vendiéndolas, luego de convertirlas en bonos, en los países industrializados. Esta cifra es similar al total de dinero que anualmente reportan las exportaciones de flores. TransMilenio aspira a reducir 250.000 toneladas anuales de gases, que le significarían ingresos anuales de cuatro millones de dólares (nueve mil millones de pesos). La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, que se convirtió en la primera del país en aplicar el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) con la construcción de la Central Hidroeléctrica de Santa Ana en la localidad de Usaquén, espera obtener 600.000 dólares por año (cerca de 1.300 millones de pesos) con la venta de los certificados.

consecuencias económicas

La evidencia del impacto económico del cambio climático se ilustra con el Informe Stern que el economista Sir Nicholas Stern elaboró por solicitud del Gobierno británico y que recomienda un esfuerzo sostenido que incremente la inversión en investigación para el desarrollo de tecnologías no contaminantes, bajas en carbono. Algunas de sus conclusiones se resumen así:

* El cambio climático puede traer serias consecuencias sobre el crecimiento y el desarrollo. Todos los países se verán afectados, pero las primeras consecuencias las sufrirán las naciones más pobres, que han contribuido en menor escala al calentamiento global.


* Los costos de estabilizar el clima son significativos pero manejables. Más costoso y peligroso puede resultar posponer las acciones.

* Se necesita el esfuerzo de todos los países sin coartar las aspiraciones de crecimiento de las naciones ricas o pobres. Las acciones crearán nuevas oportunidades de negocios y nuevos mercados de tecnologías energéticas bajas en carbón, y otros productos y servicios.


* Reducir las emisiones exige políticas decididas: 1. Fijar el precio del carbón por medio de impuestos o regulaciones. 2. Estimular la innovación y el bajo uso de tecnologías de carbón. 3. Informar, educar y persuadir a los individuos sobre lo que pueden hacer para responder al cambio climático.

(Este artículo es una versión de apartes del libro Cambio climático – glaciaciones y calentamiento global, de los doctores Isaza y Campos, publicado por la Universidad Jorge Tadeo Lozano en 2007).

 

 
     
  Otras Noticias  
El cambio climático en Colombia
Hacia dónde va el cambio climático
Una amenaza real
Decisiones políticas
Lo que usted debe saber.
Lo que usted puede hacer
Nueva York, la onda verde
Europa, acorralada
Kapax, el guardián del Amazonas
Especies en peligro
¿El Sol es el culpable?
 

 
 
Copyright© 2007 Todos los Derechos Reservados®  Desarrollo por: Soluciones de internet y mercadeo  | Tarifas | |
Calle 85 N 18−32 P. 5 Línea Nacional Gratuita: 018000 111000−018000 910076−Bogotá, D.C. PBX: 5 930 877 FAX: 5 930 867−CALI: 6536145−BARRANQUILLA: 3534723 E-mail: circulacion@revistadiners.com.co